Un clima suave, ritmos de vida absolutamente relajantes y serenos hacen de este paradiso una verdadera dimensión paralela a la nuestra. Madere significa "madera" en portugés: los primeros que descubrieron la isla pensaron que era el nombre más adecuado porque lo primero que vieron fueron árboles gigantescos. Madere desde siempre es un sitio turistico: los marineros que volvían de sus largos viajes en Africa y en las Indias se paraban allí para descansar de la dificíl travesía del Océano antes de volver en sus casas y hacer frente a la lluvia, la bruma y los climas tristes.